
A qué edad el cachorro macho levanta la pata (y qué cambia en casa)
Un día tu cachorro deja de agacharse y apunta en vertical. Es crecimiento, no un problema: pero hay que adaptar el rincón del pipí de casa.
En esta guía
Por qué en un momento dado levanta la pata
Levantar la pata es la manera que tiene el macho de dejar su mensaje en alto, «a la altura de la nariz» de los demás perros: lo describe el American Kennel Club. De cachorro se agacha como todos; al crecer, muchos machos pasan a la postura vertical. Es parte del crecimiento, como el cambio de dientes: no se enseña y no se quita.
Y cada perro es un mundo: hay quien empieza pronto, quien mucho después, quien alterna las dos posturas para siempre. Si el tuyo sigue agachándose, no le falta nada: no es un defecto que haya que corregir.
Qué cambia en casa, en la práctica
Cambia la geometría. Mientras se agacha, el empapador lo recoge todo. El día en que apunta en vertical, el chorro va a la pared, al mueble o al borde de la bandeja del empapador: el empapador sigue haciendo su trabajo en el suelo, pero le falta el plano de arriba. De ahí los rodapiés protegidos y los rincones forrados que conoce cualquiera que tenga un macho joven.
La solución no es regañarle (no se está equivocando: está creciendo) ni poner cada vez más empapadores en la pared. Es darle a su instinto un objetivo hecho a propósito: un WC vertical PIPPI en el rincón que ya usa, con el empapador que se queda debajo como red de seguridad. Si el problema de la pared ya ha llegado, la guía para organizar el rincón del pipí es el paso siguiente.
El buen momento para acostumbrarlo
El paso a la postura vertical es también el momento más natural para fijar el sitio: el cachorro ya está cambiando de costumbres, y es el momento más fácil para darle una nueva. Los pasos son los del Método PIPPI: primero observas cómo vive la casa y eliges el sitio, le dejas espacio para dar vueltas alrededor del cono y lo premias cuando lo usa. Con un joven la constancia ayuda, pero sin plazos prometidos: los tiempos reales cambian de un perro a otro.
Una última cosa: si tu cachorro hace pipís pequeños y frecuentes, o parece que nunca puede aguantarse, antes de pensar en el objetivo, hay que ir al veterinario. El aprendizaje solo se construye sobre un perro que está bien.
El sitio adecuado, desde que levanta la pata:
Quién escribe
El equipo PIPPI: una pequeña empresa italiana, la misma que responde en la ayuda por WhatsApp. Estas guías acompañan el Método: sin promesas y sin diagnósticos, eso le toca al veterinario.
